EL PODER DE LA ORACION
Nuestro acercamiento a Dios en oración es de máxima importancia y determinará si nuestras oraciones son o no efectivas.
Muchos de nosotros venimos de una experiencia religiosa tradicional y nos han enseñado a rezarle a un Dios lejano en los cielos.
Pero, la Mente Maestra del Señor Jesús nos enseñó entrar en la habitación (dejar el mundo afuera) y orar a nuestro Padre en quieta confidencia sabiendo que El conoce nuestras necesidades antes que le pidamos. Jesús demostró sus enseñanzas en su trabajo, no en sus palabras. Cuando aprendemos de su ejemplo podemos crear una convicción en nuestra mente, de que el Bien que nosotros deseamos es el deseo de Dios para nosotros. No puede ser de otra manera.
¿Podemos nosotros acercarnos a Dios con confianza, seguros de que El desea para nosotros el Bien que estamos buscando?
¿No? Entonces debemos examinar nuestras creencias acerca de Dios y crear un nuevo entendimiento de nuestra relación con El.
En el Libro de Jeremías podemos leer, “Yo te he amado con amor eterno”. ¿Se Imaginan que Dios nos está amando en todo momento, amándonos cuando estamos enfermos, en la pobreza y en la riqueza, cuando pensamos correctamente, cuando pensamos incorrectamente.
Debemos empezar a aceptar que Dios nos ama con un amor eterno. Debemos empezar a aceptar que Dios no favorece a aquellos que piensan que son Buenos y tampoco lo hace con aquellos que piensan que no lo son.
Dios ni siquiera sabe de nuestros errores (pecados). Pensar así es poner a Dios al nivel del hombre que vive en las limitaciones de las experiencias terrenales. Dios es Infinito, Poder infinito, Amor infinito e Inteligencia infinita. A medida que entendemos nuestra relación con este Infinito Poder del Bien, podemos llegar a la oración de una manera más poderosa.
No entender nuestra relación con el Infinito puede crear un sentido de alejamiento de Dios y por lo tanto un alejamiento con nuestro Bien.
Debemos entender a Dios de la misma manera porque si no comprendemos nuestra "relación básica" con Dios, no podemos recibir los beneficios más grandes que el conocimiento de Dios puede darnos - no podemos tener la "experiencia" duradera de Dios en nuestras vidas.
A medida que aprendemos y aceptamos nuestra relación básica con Dios, recibimos entonces poder para tomar control y autoridad sobre nuestras condiciones terrenales. Una vez más, volviendo al Libro de Génesis aprendemos que somos creados a imagen y semejanza de Dios.
Ahora, sabemos que esto no quiere decir nuestro cuerpo físico porque si fuera así todos pareceríamos iguales. Por lo tanto, nos damos cuenta que esta imagen y semejanza es Espíritu y Vida y "semejarnos Dios reflejando a Dios, las cualidades de Dios. Los místicos nos han revelado las cualidades de Dios: Vida, Amor, Luz, Paz, Armonía, Alegría y Fuerza.
Esta es la imagen de Dios que nosotros reflejamos. Pero, muchos de nosotros hemos pasado años de nuestras vidas sin entender esto. Y, entonces cuando nos lo explican, realmente no entendemos que significa.
El mensaje de Jesús tiene un mayor significado hoy más que nunca antes. La simplicidad con la cual él estableció profundos principios no ha sido nunca igualada.
Nuestra relación con Dios es simple y fácil de entender. Creados a imagen y semenjanza simplemente quiere decir que nosotros reflejamos a Dios, las cualidades de Dios, Vida, Verdad y Amor.
A medida que comprendemos que "Es el Padre, que trabaja en mí ", podemos salirnos de en medio del camino, y permitir que esta Verdad sea una experiencia en nuestras vidas.
Tal vez tengamos experiencias que aparentemente sea imposible para nosotros reflejar la Vida, el Amor y la Luz de Dios, pero esto nunca puede ser verdad.
La creencia de que de alguna manera podemos estar separados y aparte de Dios es la "causa" de toda discordia y desarmonía en nuestra vida. A medida que comprendemos que somos un "reflejo" de Dios, podemos entonces saber que como una ola refleja las cualidades del océano, o un rayo de sol, el sol, no podemos estar vivos, y separados de Dios.
Esto debemos saber y esto debemos reforzar en nuestra mente cada día. Esta es la Verdad que nos hace libres que la Mente Maestra Jesús estableció en forma tan sencilla, tan simple.
Una oración poderosa comienza con el entendimiento y la realización que nosotros deseamos reflejar más a Dios en nuestras experiencias.
Si estamos experimentando enfermedad, entonces afirmamos que Dios es salud porque Dios es Vida, y por lo tanto nosotros afirmamos que estamos reflejando la Vida, la salud, que Dios Es.
Lo mismo se aplica a cualquiera de todas las cosas que están discordantes en nuestra vida; Dios nunca puede ser pobre, limitado, restringido, desvalido, sin esperanzas o sin poder sobre las condiciones de nuestras vidas.
En la realización de que reflejamos el Poder y la Fuerza de Dios, tomamos control y autoridad sobre nuestra vida.
Fuerza significa confianza y seguridad en sí mismo. Este es el Orden Divino, Dios reflejándose como hombre, a través del hombre y para el hombre.
Al mismo tiempo que eliminamos la incredulidad y obtenemos un mayor entendimiento, podemos orar sin cesar por cualquiera y por todas las cosas que nos conciernen, sabiendo que estamos reflejando el Bien que Dios Es, sin importar la situación.
Hablar con autoridad y dominio sabiendo que cuando hacemos la voluntad del Padre. HOME



